La libertad política es una fábula para adormecer

19 enero 2012

Aunque no lo parezca...

La libertad política es muy relativa, es decir, que en política no hay verdadera libertad. Llevaba razón Napoleón Bonaparte cuando sentenció: “Bien analizada, la libertad política es una fábula imaginada por los gobiernos para adormecer a los gobernados”. En nuestros días, estamos siendo testigos presenciales de cual es el concepto de `libertad política’ para los gobiernos: la doctrina del partido al que pertenece cada uno: ésta es nuestra triste libertad política.

Pestes, guerras, violaciones de mujeres desamparadas que han nacido para sufrir y morir, soldados–niños que son obligados contra su voluntad a empuchar las armas de guerra que siembran el odio y la venganza sobre toda la geografía africana. Pero, ¿Dónde está la libertad política? Ésa que debe amparar y defender a niños y mujeres, y desterrar, de una vez por todas, esa hambruna que está sacudiendo al ‘Cuerno de África’.

En nuestro caso concreto, y en España, las personas que ocupan cargos nombrados por el PP-partido con mayoría absoluta salida de las urnas-, si por alguna razón votan ‘en conciencia’, sobre cualquier tema de actualidad- supresión de diputaciones provinciales, de más de la mitad de los ayuntamientos, modificación de la Ley Electoral, posible ley -elaborada en el Congreso de Diputados de España- por la que los sueldos de los políticos tuviesen un techo monetario y racional, y que , por el contrario, ellos mismos se puedan aumentar sus emolumentos en las cuantías que consideren oportunas( el PP no está por la labor de los extremos últimamente mencionados): aquellos que votasen en conciencia-todos los hombres/ mujeres la tenemos-, serían expulsados automáticamente del partido. Y es que uno se pregunta qué dice la señora Merkel de todas estas fugas, autorizadas, de los dineros españoles: ¡Nada!, amigos míos…Uno piensa: ¡Qué se mueran los feos!, pues todos los hombres somos un ‘poco’ feos, y las mujeres ninguna es fea, a lo sumo menos guapas.

Fingir, fingir, y siempre fingir y representar: éste es el maravilloso papel, que nos toca representar a todos los humanos en este valle de lágrimas llamado tierra. Nacemos, vivimos y morimos-arropados siempre-por una gran sábana-fantasma llena de fingimientos y mentiras. Y es que lo estamos viendo, a menudo, en nuestra cotidiana vida: finjamos y representemos nuestros papeles, que nos han sido asignados en la gran comedia del mundo. Mas tras el cuadro de la vida que nos encontramos, y en variadas ocasiones, vemos y escuchamos verdades que son mentiras, mentiras que son verdades o medias verdades…Siempre luces y sombras, sombras y luces presentes en nuestro intelecto.

Fingen los políticos –personajes públicos–, quienes, y en público, pretenden dar una imagen de felicidad conyugal, dándose besitos, carantoñas, abracitos…Y uno de todo esto piensa: “Ya que vivís juntos, ¿por qué no venís ya besados y abrazados de vuestras propias casas? Sería mejor para todos, pues, de esta manera, no sería necesario presentar una ‘felicidad prefabricada y ensayada’ en varios actos: el teatro ha de representarse en los escenarios, tal y como Dios manda”.

Vuelven a fingir los políticos, y esto es un hecho real, cuando en sus mítines políticos–para ganar los escaños correspondientes al Congreso de los Diputados–, nos prometen ‘el oro y el moro’ de una escala de valores que jamás cumplirán, aunque los manifiesten en sus idearios tan bien presentados, contándonos equivocaciones( por mentiras ).Porque… esto de las equivocaciones, y hemos de reconocerlo, es tremendo error: nos obligan y nos meten en un mundo peligroso–en el de las ideas personales de cada uno–, en el que tenemos que movernos a diario. Harto difícil se nos hace diferenciar entre la verdad y la mentira (por equivocación), cuando ya hemos digerido tantas equivocaciones llevadas a la práctica por las ideas políticas salidas de las urnas.

Cuando los europeos seamos capaces de asumir que las identidades de los pueblos son perfectamente complementarias -la sociedad humana se divide en escalas o grupos: el individuo, la familia, el pueblo, la comarca, nacionalidad-autonómica, Europa, el mundo…- , y que perteneciendo a la primera formamos parte de la última es cuando los europeos empezaremos a coexistir pacíficamente.

Es necesario disponer de personas–líderes políticos–, que deseen y quieran comprometerse, y en cuerpo y alma, con el ideario que fomente la construcción definitiva de una ‘Unión Europea como nación’, que confedere a los distintos estados que la forman, bajo un emblema común: llegar a ser ‘ciudadano europeo’, antes que ciudadano español, inglés alemán, austriaco…Es decir, olvidarse un poco y un mucho, y digo bien, de esa Europa de los nacionalismos exacerbados y excluyentes, que pululan por el territorio europeo.

Porque todos entendemos que, detrás de los nacionalismos, siempre se siembran–en las mentes de aquellos que defienden estas últimas teorías–, pensamientos y simientes, simientes y pensamientos ,que defienden la xenofobia y el racismo a ultranza. En relación con los inmigrantes europeos, el escritor, Mario Vargas Llosa, dijo( año 2002):“Creo que esa paranoia está muy alentada por los prejuicios xenófobos t racistas…como si la inmigración fuera portadora del terror, como si la inmigración viniera a destruir el empleo o amenazar las llamadas ‘identidades nacionales ’que sí son para mí un hechizo…”.

Sin embargo, comprobamos que no florece una opinión pública europea dentro de nuestra Unión Europea, valga la redundancia. De esta manera, sin duda, es difícil pero no imposible que la unidad de Europa prospere por el momento. Cierto es que los jóvenes emplean el idioma ingles como vehículo de transporte en sus contactos internacionales, más, y como es lógico en cierta manera, eligen leer y escribir en su propio idioma en el día a día. La no existencia de una opinión común en la UE, trae como consecuencia la no existencia también de una sociedad común.

En un futuro próximo no vamos a tener una democracia liberal en Europa, pero, sin duda, nadie nos va a quitar el placer de soñar con ella, pues… ¡soñar es algo maravilloso! Si los políticos de turno se dedicasen a resolver la política energética, si los políticos de turno tratasen de resolver las relaciones con China y Rusia, si los políticos de turno coordinasen las políticas económicas nacionales que resolviesen el gran problema del paro obrero existente…, entonces estos políticos de turno de los que venimos hablando, serían considerados con “hombres de pura ley”.

La situación económica mundial es bastante delicada, a buen decir de los gurús económicos –que se manifiestan cuando las aguas han rebasado ya el río-. Y este deterioro económico crece día a día. Nos encontramos ante una verdadera recesión económica mundial, cuyo fin nadie lo sabe. Pensemos de verdad que el eje económico-político de Alemania y Francia no está funcionado como debería y, si estas dos naciones –que siempre actuaron como verdaderas locomotoras de la economía de europea– se quedan al ralentí… ¡qué Dios no coja confesados! Aquella Unión_Europea de la prosperidad de la que tanto nos hablaron, se nos esfuma como el aire temprano de la mañana que se lleva a los pajarillos del cielo, buscando otras tierras más generosas donde vivir con holgura…y seguridad.

Si creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que siembre de ideales firmes y verdaderos las mentes de nuestra juventud, que es el futuro del mañana. Si creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que fomente la actividad económica en todas sus formas. Si creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que defiende a “la familia” como cota superior de la vida asociativa: matrimonio hombre/ mujer, uniones de contratos sentimentales hombre/ hombre, uniones de contratos sentimentales mujer/ mujer, parejas sentimentales…En todo esto creo y mucho más. El concepto de deber y amor debe supervivir en todas las relaciones humanas.

La Coruña, 19 de enero de 2012
© Mariano Cabrero Bárcena es escritor

Los dineros de los españoles

17 enero 2012

El pueblo español se conforma con poco...

Sé que para aceptar nuestra incipiente democracia nacida en 1978, y todos lo sabemos, hubo que aceptar el establecimiento de 17 autonomías y dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla), las cuales han resultado ser, económicamente hablando, nefastas para España y sus ciudadanos. ¡Qué costosas nos están saliendo unas y otras! Y lo vuelvo a repetir: tenemos 17 virreyes en la Península Ibérica.

Ninguno de nosotros, o posiblemente el que suscribe así lo cree, podemos decir que, aun siendo imperfecto el concepto de ‘democracia’, es el sistema menos malo para la buena gobernabilidad de los países. No obstante, lo substancial de una democracia, y a mi modesto entender, consiste en que, los ciudadanos–con sus votos–, han elegido, y por un período de tiempo, a quienes pretenden que les gobiernen: bien, regular o mal…, pero que les gobiernen y no les engañen hasta las próximas elecciones generales. Cuando no estamos conformes con los resultados de las votaciones, sin duda, tendremos que esperar para volver a votar a las personas que creemos más idóneas para representarnos, y digo personas, que no partidos políticos a quienes en la actualidad estamos votando en España.

Muchísimas competencias de las que han gozado hasta ahora nuestras Comunidades autónomas, y que no has sabido llevar a feliz puerto, deberían ser devueltas al Gobierno central: Sanidad, Enseñanza, Interior, Justicia…Uno se pregunta para qué sirven la diputaciones provinciales, los ‘defensores del pueblo’, las televisiones autonómicas y las policía autonómicas: todos sabemos que, en España, tenemos unas maravillosas Fuerzas de Seguridad del Estado: la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía. Aquí de lo que se trata es de duplicar funciones y sueldos, que nos han llevado a la debacle económica actual.

Se trata, principalmente de la unidad de España–de sus autonomías lo que está en juego–, pero tanto el presidente del Ejecutivo, señor Rodríguez Zapatero, como el futuro presidente del Gobierno, señor Rajoy, no han entendido (porque no han querido) entender el mensaje de los españoles…que deseamos: a) paz–erradicando el terrorismo español, de una vez por todas–, que se consigue dialogando, aunque fuese con el mismo diablo sin llegar nunca a venderle alma, y b) coordinando esfuerzos en el Congreso de los Diputados para gobernar España, sin esos partidos nacionalistas exacerbados y excluyentes–que respeto: sus lenguas, sus costumbres, sus ideologías, sus sentimientos…–,pero que entienden a España rota en varias mitades…

Nuestro presidente del Gobierno, señor Rodríguez Zapatero, prologó el libro de Jordi Sevilla De nuevo socialismo, dejando para la posterioridad lo que a continuación sigue:

“Ideología significa ‘idea lógica’ y en política no hay ideas lógicas. Hay ideas sujetas a debate que se aceptan en un proceso deliberativo, pero nunca por la evidencia de una deducción lógica. En política no sirve la lógica, es decir, en el dominio de la organización de la convivencia no resultan válidos ni el método inductivo ni el método deductivo, sino tan sólo la discusión sobre diferentes opciones sin hilo conductor alguno que oriente las premisas y los objetivos; entonces todo es posible y aceptable, dado que carecemos de principios, de valores y de argumentos racionales que nos guíen en la resolución de los problemas”. Uno puede entender lo que piensa el intelecto de nuestro actual presidente.

La Comunidad Europea firmó en la ciudad holandesa de Maastrich, en diciembre de 1991, el tratado de la Unión Europea que proveyó para finales del pasado siglo una completa unión económica y monetaria, una política exterior común y el camino para una integración política. Tenemos que reconocer, poniendo la mano sobre el corazón, que Europa nos admitió, ¡eso sí!, como hermanos pobres–hombres pobres–en unión de nuestros también hermanos pobres: portugueses y griegos. Nuestras autoridades diplomáticas no fueron los suficientemente ambiciosas para saber pactar acuerdos y tratados que beneficiasen, bajo formulas claras y decisivas, los intereses económicos y políticos allende los mares. ¡Ya somos hombres pobres!

Los españoles somos un pueblo fácil de gobernar, pero es evidente que hemos alcanzado ya nuestra mayoría de edad y, hoy por hoy, no se nos puede engañar. La verdad ha de ser una y clara, aunque sea dura.

El pueblo español se conforma con poco: Un amor, un amigo/a, un libro…Bueno, ¡qué no nos quiten el fútbol! Es el pan nuestro de cada día. Pienso y reflexiono, ¿qué seré yo?: ¿Hombre rico, hombre pobre? ¿No será que soy un pobre hombre?

Hay un viejo poema de la India, que dice: “Si tienes dos trozos de pan, da uno a los pobres: vende el otro y compra jacintos para alimentar tu alma”. Esta es la India de Gandhi (nacido en 1869 y asesinado en 1948), activista teórico que cambio el pensamientos de nuestro pasado siglo XX. En su soñada y añorada nación, hoy en día, siguen existiendo: ¡Hombre rico, hombre pobre! Muchos hombres pobres.

Los dineros de los españoles, dineros que corren que vuelan, y, desde luego, nuestros gobernantes son los culpables. Véase lo que gasta nuestra actual ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, despidiéndose de su trabajo, y alojándose en un hotel ruso de cinco estrellas. Se puede decir, y lo digo, que ésta es una hermosa despedida ¡a todo tren…! Sobran las palabras…, y se le quitan a uno las ganas de volver a votar…Esperemos, que, los nuevos gobernantes-del PP- gocen de mejor ‘sentido común’, que es el menos común de los sentidos…Tantos ayuntamientos y tantas diputaciones provinciales, realmente, uno se pregunta para qué sirven…: ¡Para nada!

(María Dolores Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha, fue en 2009 la político mejor pagada de España, con un total de presuntamente 241.840 euros ingresados.)

Es triste reconocer a donde nos han llevado más de treinta años de democracia: posiblemente, tiempo al tiempo, a una Unión Europa de dos velocidades. Hemos de pensar los españoles que, con el PSOE y el PP alternándose en el gobierno de España, el regreso a la peseta no está lejos: piensa uno que a la vuelta de la esquina. Y es que el regreso a la economía autárquica (Política de un Estado que intenta bastarse con sus propios recursos) sea nuestra única salida. ¡Espero que me equivoque en mi diagnostico pesimista y sin esperanza…!

“La verdadera garantía de un buen gobierno consiste en vigilar la ejecución de las leyes y no permitir nunca la mínima infracción. Toda pequeña infracción es insensible, pero estas transgresiones son como los pequeños gastos que, multiplicándose, llevan a la ruina. Inicialmente no se aperciben, pero por tal causa es necesario acabar con el mal en su origen”. ARISTÓTELES, La Política.

La Coruña, 17 de enero de 2012

Copyright Mariano Cabrero Bárcena es escritor

P.D. Analizar este enlace…: [ http://www.abc.es/20111208/cultura-arte/abcp-gonzalez-sinde-cambia-hotel-20111208.html ]

P.D. Analizar este enlace…: [http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/25/espana/1287988518.html]

Ordeno, mandoy hago saber

6 diciembre 2011

Opinión/La canciller Ángela Merkel, y ¡vaya mujer!, de las de rompe y rasga, lo está haciendo a su manera, es decir: ordeno, mando y hago saber que Sarkozy y la Comisión Europea, como todos sabéis, han de asumir lo que la canciller desea…

Con sonrisas y lágrimas hemos de reconocer que, actualmente, Europa (UE) se encuentra dirigida y controlada, y nunca mejor dicho, por una mujer: la canciller Ángela Merkel , y ¡vaya mujer! De las de rompe y rasga. Y lo está haciendo a su manera, es decir: ordeno, mando y hago saber que Sarkozy y la Comisión Europea, como todos sabéis, han de asumir lo que la canciller desea: que Alemania sea la primera potencia económica y política europea, a fin de que sus productos se vendan en toda la Unión Europa. Y todo lo anterior lo tenemos que asumir todos los europeos con sonrisas y lágrimas…

La gran ganadora de esta Europa en decadencia será, en principio, Alemania: convertirá su deuda en refugio fiable de los demás países europeos: nos prestará dinero pero a un interés muy generoso para las arcas alemanas.

Berlín ha dirigido los relevos de los primeros ministros Berlusconi y Papandreu, siendo los tecnócratas económicos Lucas Papademos y Mario Monti los llamados a sustituirlos, el primero del BCE y el segundo de la UE, respectivamente. Evidente es que, estos dos últimos, no fueron elegidos por sus pueblos.

Mas han de comprender los alemanes que la crisis de la Eurozona se ha de resolver implantando un ‘eurobono’ común, legislando a fin de que se produzca una coordinación fiscal y monetaria para todos los europeos, y que el Banco Central Europeo se involucre asumiendo el papel de prestamista en último término.

“Merkel desea que Alemania sea la primera potencia económica y política europea, a fin de que sus productos se vendan en toda la Unión Europa”

En España le hemos visto ‘las orejas al lobo’ con el gobierno del señor Zapatero, pero con Mariano Rajoy – futuro presidente del Ejecutivo español, después de las pasadas elecciones del 20N- nos encontramos ante un político que es tecnócrata más que líder (le falta carisma: “especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar”, que nos dice el Diccionario de la Lengua Española), y tendrá que acomodarse a las consignas que reciba de Merkel. No obstante, todos sabemos que Mariano Rajoy no posee el arte de ‘sacarse palomas mensajeras’ de su chistera, si ésta se la pusiese sobre la cabeza, palomas mensajeras capaces de crear empleo en nuestra depauperada España, económicamente hablando.

Mariano Rajoy no puede olvidar: que…nuestra flamante presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal (número dos de Rajoy), lo primero que hizo, y cuando llegó al poder, fue permitir que cada uno de los asesores cobrara al mes entre 100 y 300 euros más que los jefes de gabinete de Barreda. ¡Bonita manera de predicar con el ejemplo! María Dolores seguirá empleando ‘la tijera’ recortando la plantilla de profesores, y, por otra parte, aumentará las horas docentes semanales. También habrá tijeretazo en la sanidad pública, y en el capítulo de inversiones habrá también fuertes recortes. Cospedal (María Dolores) se ha olvidado de poner un límite a su sueldo, y llevar al Congreso de los Diputados una ley que establezca un sueldo fijo para todas las autonomías españolas.

Con sonrisas y lágrimas conviven los payasos en su caminar por la vida, haciéndonos al resto de los humanos un gran favor: introducir el sentimiento de la alegría en el interior de nuestros corazones, porque entienden perfectamente que ‘vivir quiere decir soñar’.

Sin sonrisas venimos a este mundo, pero superamos nuestras adversidades con tesón y empeño, que es nuestro pan de cada día. Porque es bueno denunciar la soledad en la que vivimos, la incomunicación en la que nos encontramos en el día a día, el racismo del que hacen gala numerosas personas, los malos tratos a que son sometidas muchas mujeres con resultado final de muerte, la hambruna que destruye miles de niños cuando empiezan a dar el primer respiro a su nacimiento…

“Rajoy es un político que es tecnócrata más que líder y tendrá que acomodarse a las consignas que reciba de Merkel”

Sin sonrisas venimos a este mundo, y todos sabemos que sin ellas no vamos a morir: es ley de vida, amigos míos. Aunque hemos de reconocer que nos encontramos en una crisis económica mundial, pero siempre de las crisis se sacan enseñanza que no sirven para el día de mañana… Florecerán escritores, poetas, dramaturgos, hombres de ciencia… que con su saber, sin duda, harán que nuestras vidas sean más llevaderas. Sí es cierto que los hombres/mujeres actuales están muy solos. De alguna manera, si he de ser sincero, la soledad no es buena para nadie. El Génesis nos dice: “No es bueno que el hombre esté solo, que esté acompañado”. Y uno piensa: “Tampoco es bueno que la mujer esté sola, que esté acompañada”. No hace mucho tiempo comentábamos entre amigos que, un día, los hijos tendrían que marcharse de nuestros respectivos hogares, pero cuándo… Y se marcharon. Se fueron llenos de felicidad, y esto es ya bastante. Mi mujer y yo, nos cruzamos la pasada noche las miradas y, en nuestro silencio, vimos dos habitaciones vacías.

Y es que vivir quiere decir soñar. Dentro de poco vivir más de cien años será todo un hecho; sin embargo, es paradójico contemplar que, mientras muchos de nosotros los hacemos con cierta calidad de vida, otros –sin un trozo de pan para llevarse a la boca– nacen y mueren en cadena, como son los casos de Adis Abeba, Burundi, Ruanda… Hemos de constatar que, alrededor de 25.000 personas mueren al día de hambre o enfermedades en el mundo, y que un niño muere cada tres segundos… ¡Terribles datos!, pero ciertos.

La alegría de vivir -aunque los tiempos por los que atravesamos son bastante problemáticos, por no decir desastrosos en cualquier orden que se miren- debe de presidir todas nuestras actuaciones en la vida diaria de cada uno de nosotros.

¿Alargar la vida es peligroso para la sociedad? Uno se pronuncia por el ‘no’; es un deber del hombre el tratar de hacerlo con los medios que tenga a su alcance. ¿Valdrá la pena vivir más años? ¡Siempre! No obstante, a Dios –el todas las religiones– le pedimos que sea con salud en nuestro cuerpo y alma, pero nuestro sabio refranero nos muestra la verdadera realidad: “El hombre propone, y Dios dispone”.

“Los políticos europeos de ultra-derecha presuntamente están fomentado, una vez más, la xenofobia, el racismo y la expulsión de unos seres que fueron admitidos cuando se necesitó de ellos”

Si existen gentes (personas) en los prolegómenos del siglo XXI que mueren de y por hambre, que no pueden estudiar por ser pobres, o que no tienen unas tristes viviendas donde cobijarse, o que son perseguidos por sus creencias religiosas, o que se visten de la misma manera haga frio o calor, o que cuando emite su propia luz el sol sólo ven sombras, o que conviven siempre junto al dolor sin haber experimentado el placer de vivir… entonces hemos de convenir que aquellas aunque en paz, siempre llevan sus corazones viviendo en guerra: la guerra de sus sufrimientos.

Ahora se ha roto la estabilidad económica mundial, y los políticos de turno europeos de ultra-derecha presuntamente están fomentado, una vez más, la xenofobia, el racismo y la expulsión de unos seres que fueron admitidos cuando se necesitó de ellos. Tengo recuerdos, tengo temores, tengo la perfecta convicción que a ellos -los sin techo y con hambre- les ocurrirá lo mismo que a nosotros, los españoles, nos pasó: “Francia nunca nos quiso ni los ingleses tampoco; los alemanes y los suizos solamente nos quisieron cuando fuimos emigrantes como mano de obra barata”, quisiera equivocarme, pero uno así lo piensa. Sólo nos quisieron porque les convenía. Éste es mi triste pero quizá verdadero canto-lamento de un hecho histórico ya pasado, por aquello de que ‘agua pasada no muele molino’, por aquello de que ‘la historia se repite’: para mal de muchos y bien de unos pocos privilegiados que comercian con el hambre y la miseria de la mayoría de los pobladores de la tierra. Es duro lo que digo, pero no por eso menos cierto. Y esto ya lo he comentado en otras ocasiones.

La Coruña, 6 de diciembre de 2011

Copyright Mariano Cabrero Bárcena es escritor

El autor

Contemplando nuestro siglo XXI

28 noviembre 2011

Los conceptos de paz y guerra han cambiado

OPINIÓN / Partiendo de la premisa bien sabida de que la democracia es el gobierno de la mayoría, llegamos a la conclusión de que esa ‘mayoría’ ha salido de las urnas

Contemplando nuestro siglo XXI, al menos hemos de reconsiderar que los conceptos de paz y guerra han cambiado: guerra es o era ausencia de paz; paz es o era ausencia de guerra. Mas comprendemos todos que en las naciones donde hay paz, pero que no se respetan los derechos humanos, están en una continua guerra: la guerra del hambre que les conduce a sus pobladores a la pronta muerte cuando aún son todavía niños?

En las naciones donde hay paz, pero no respetan los derechos humanos, están en una continua guerra: la guerra del hambre que conduce a sus pobladores a la pronta muerte cuando aún son todavía niños

Sin embargo no podemos ni debemos olvidar la existencia de enfermos de sida (virus de la inmunodeficiencia humana) en el mundo entero y, principalmente, en países africanos. Esta enfermedad es contagiosa por vía sexual, sino se toman las medidas pertinentes al respecto y, de alguna manera, causa miles de muertes todos los días del año. Puede decirse, y lo digo, que, también, miles de niños -ángeles del cielo- pierden sus vidas al poco de nacer, y no precisamente por efecto de las bombas, pistolas y balas correspondientes. Pierden sus vidas -esperanzas del mañana- por carecer de medios económicos y fármacos necesarios que, al nacer, deberían de tomar para para convertir sus padecimientos en crónicos, con cierta calidad de supervivencia. Por tanto, nos encontramos con muchos países que, no estando en guerra, también fallecen teniendo paz.

Si existen gentes (personas) en los prolegómenos del siglo XXI que mueren de y por hambre, que no pueden estudiar por ser pobres, o que no tienen unas tristes viviendas donde cobijarse, o que son perseguidos por sus creencias religiosas, o que se visten de la misma manera haga frio o calor, o que cuando emite su propia luz el Sol sólo ven sombras, o que conviven siempre junto al dolor sin haber experimentado el placer de vivir?, entonces hemos de convenir que aquellas aunque en paz, siempre llevan sus corazones viviendo en guerra: la guerra de sus sufrimientos.

Partiendo de la premisa bien sabida -por todos nosotros- que la democracia es el gobierno de la mayoría, llegamos a la conclusión de que esa ‘mayoría’ ha salido de las urnas -votos de mujeres y hombres mayores edad: con dieciocho años cumplidos-, y como consecuencia los gobiernos no pueden dirigir los países a su antojo (Hitler -ese enfermizo y lunático hombre político, quien más tarde se convirtió en uno de los mayores dictadores que han existido en la faz de la tierra- llegó al poder por el pacto de la mayoría: mediante las urnas y los pactos: urnas y votos, pactos y votos).

Se trata de que los seres humanos vivamos todos al unísono cumpliendo con las leyes, y respetando a los gobernantes salidos democráticamente de las urnas, y de que estos últimos sepan desarrollar los derechos humanos inherentes a cualquier persona? desde su nacimiento, así como establecer una justicia social equitativa: si así lo hacen, sin duda, contribuirán a que los ciudadanos del cualquier país sientan que viven dentro de un mundo civilizado.

Existen personas en los prolegómenos del siglo XXI que mueren de hambre, no pueden estudiar, no tienen unas tristes viviendas donde cobijarse, o son perseguidos por sus creencias religiosas

La existencia de discontinuidades no nos puede alejar de la realidad, del progreso, de la modernización, del bienestar común? que viven las gentes, aunque éstos no llegan a todo el mundo. Nuestra forma de vida -en el siglo XXI- es desigual a la forma de vida de edades anteriores [recordando aquello de que "(?) cualquiera tiempo pasado fue mejor, Coplas por la muerte de su padre, Jorge Manrique (1440-1475)"], y pocos (por algunos) de los que vivimos en las actuales democracias, que censuramos según los progresos conseguidos, desearíamos residir en uno de los muchos países atrasados del Tercer Mundo para ayudar a esas pobres gentes, que hacen de sus vidas un puro y duro sufrimiento. Sí es cierto, y lo reconozco, que la modernización está permitiendo -en cierto modo- que la maldad de los hombres haya llegado a cotas de perversidad -siempre he dicho y se ha dicho que ?el hombre es una fiera contra el hombre, porque los animales matan para alimentarse, pero los seres humanos matamos y torturamos por el mero placer de torturar y matar…”- sorprendentes, y hasta ponemos en duda el progreso moral humano tan necesario para la convivencia entre los pueblos?

La historia siempre se repite? para mal de muchos y bien de unos pocos privilegiados, que comercian con el hambre y la miseria de la mayoría de los pobladores de la tierra. Es duro lo que digo, pero no por eso menos cierto. Los seres humanos no escarmentamos nunca: tuvimos una amarga experiencia durante la pasada II Guerra Mundial, de muertes y horrores sin parangón alguno, y, parece ser, que no hemos sacado una enseñanza firme y duradera: ni en lo económico ni en lo político, ni en lo humano… Ha sido el más grave de los conflictos bélicos que refleja la Historia Universal hasta nuestros días.

Miles de documentos internos del Ejército de EE.UU. han sido divulgados por la página de Internet WikiLeaks, los cuales, y como secretos a voces, han puesto al descubierto las supuestas atrocidades, abusos, torturas, ejecuciones? cometidos durante la Guerra de Irak por las tropas aliadas, así como por el Ejército iraquí con el beneplácito de los EE.UU. -sus tropas-. Washington esperaba que no se descubriesen tales comportamientos presuntamente delictivos, pero gracias a Internet (web de ?WiKiLeasks?) han saltado a la luz del día.

Es triste reconocer que nosotros los humanos ?seres creados por el Dios, el todas las religiones? llevamos dentro de nuestros corazones odio y venganza negra, que repartimos sin que nuestras conciencias sientan estupor o pánico de lo que podemos ser capaces de cometer contra nuestros hermanos en el mundo entero.

Se trata de que los seres humanos respetemos a los gobernantes salidos democráticamente de las urnas, y de que estos últimos sepan desarrollar los derechos humanos inherentes a cualquier persona

Y es que siempre se ha hablado de los Derechos Humanos como algo fundamental e inherente a la persona humana. Éstos habría que respetarlos y hacerlos cumplir a rajatabla, pero uno se pregunta qué… ¿quién lo haría? Cuando Saddam Husein cometió crímenes de guerra ?estando en el poder? ningún escritor árabe/musulmán fue capaz de alzar su palabra, opinión o comentario en contra de aquéllos. Existen muy buenos y competentes escritores de nacimiento árabe/musulmán. Lo mismo ocurrió cuando los atentados del 11-S en Nueva York ?dirigidos por Osama Bin Ladem ?, que golpearon con inmensa fuerza el corazón ?esa seguridad del espacio aéreo de la que hacían gala las Fuerzas Armas americanas? de los Estados Unidos de América. Poco o nada hablamos de los crímenes que se cometen en Ruanda, o las torturas y malos tratos que se llevaron a cabo en Irak por parte de EE.UU. e Inglaterra. (No olvidemos esos ‘Cuerpos desnudos hacinados, disparos indiscriminados, convivencias en las mazmorras con los propios excrementos, cubrimientos de cabezas -¿violaciones?-, son hechos consumados sobre prisioneros de guerra en la cárcel iraquí de Abu Ghraib. Bajo estas mismas condiciones infrahumanas -aplicadas en la base cubana de Guantánamo también- los prisioneros -sean o no sean terroristas- acabarán sus vidas con sus mentes al borde de la locura. Y es que más allá del dolor existe el miedo, miedo a morir, miedo a perder la cabeza”.)

No puedo olvidar, ni por un momento, lo que Martin Luther King manifestó: “Nuestra generación no se lamentará tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos”.

La Coruña, 28 de noviembre de 2011
Mariano Cabrero Bárcena es escritor

El hombre viejo en el dolor

25 noviembre 2011

El hombre viejo en el dolor
OPINIÓN / A medida que me hago viejo he podido observar que nos estamos volviendo conformistas, y damos por bueno que mucha gente mienta, estafe, robe, difame y niegue

A medida que me hago viejo, la vida me ha enseñado muchísimas cosas estupendas, y una muy importante: escuchar y saber respetar a los demás, sus ideas, sus sentimientos, amores y desamores: la vida misma que les pertenece son las luces y las sombras que llevamos todos en el interior de nuestros corazones. He tratado de no mentir, aunque uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto-.

Pero qué gran grandeza de corazón tienen las personas que aman a las mujeres, y qué sentimientos más humanos poseen los que logran salvar la vida de cualquier ser humano: no soy partidario de la pena de muerte, y mis ojos miran a las mujeres llorando lágrimas de invierno.

A medida que me hago viejo (me duele el cuerpo todos los días), he podido ver y comprobar cómo excesiva gente cree tener derecho a todo: los escritores/as a que se publiquen sus obras (en realidad es un derecho que no se puede negar a nadie), pero deben contar con el beneplácito de los editores. Los políticos españoles (pues supongo que los de otras nacionalidades harán lo propio, y a las pruebas me remito: Grecia, Italia, Irlanda…) que se marcan sus propios sueldos, no comprendiendo uno de dónde sacan ese derecho, y que se marchan de rositas con sus bolsillos llenos de euros, después de que sigue uno siendo testigo de tantos abusos cometidos por algunos ediles (¿todos ellos han pasado a la cárcel?) que han tenido que dimitir, habiendo tenido las manos libres del control estatal, que debía haber habido… Y que, aun así, los ciudadanos españoles hemos acudido a votar el pasado 20N.

“Todo esto pasa en el mundo de la política, pero está también alcanzado al mundo empresarial, al de los periodistas, al de los escritores, al de los policías, al de los compañeros de trabajo”

A medida que me hago viejo (me duele el cuerpo todos los días), he podido observar… que nos estamos volviendo conformistas, y damos por bueno que mucha gente mienta, estafe, robe, difame y niegue las evidencias de los hechos consumados. Todo esto pasa en el mundo de la política, pero está también alcanzado al mundo empresarial, al de los periodistas, al de los escritores, al de los policías, al de los compañeros de trabajo y al mundo de los propios vecinos.

A medida que me hago viejo (me duele el cuerpo todos los días), se va uno acordando de muchas cosas que ya pasaron, pero que es bueno recordar: John Edgar Hoover, quien fue director del FBI, se dedicó a espiar -a diestra y siniestra- a numerosas personas, incluyendo a los homosexuales por el hecho de serlo (los homosexuales son personas como todos nosotros, y creados por el Dios de todas las religiones…): todos sabemos que presuntamente estuvo conyugalmente unido a su director adjunto, Clyde Tolson.

Historias de amor existen muchas, indudablemente que sí, pero cuando uno ha cumplido más de sesenta años se puede morir de y por amor. Recuerdo a dos personas, ella de 60 y él de 64, que se habían amado como nadie se ama en esta vida: con ternura, con delicadeza, con sentimiento… Al poco tiempo ella se enfermó de… cáncer de pulmón –esa terrible enfermedad que todos llevamos dentro, y que aparece cuando menos la esperamos–, aunque nunca fumó. Su vida se esfumó a los cuatro meses, ni un día más. Él estaba destrozado, pues su semblante así lo expresaba: pasados dos meses falleció como consecuencia de un paro cardíaco. Su corazón había expulsado sangre de amor por los cuatro costados.

Siempre me pregunté por qué fue tan rápida aquella muerte: posiblemente aquel hombre terriblemente enamorado de su mujer no supo ni quiso seguir viviendo con su dolor insufrible, y dijo: “¡Basta ya! Me voy… porque he perdido una parte de mi cuerpo. Eran más de cuarenta y cinco años de convivencia y armonía”.

“El problema reside en nosotros mismos, pues pensamos que el dinero, el poder y los distintos placeres serán los que nos libren de preocupaciones: nada más lejos”

Antes de morir, nuestro hombre en cuestión, había expresado a una enfermera de turno de guardia: “El llegar a ser anciano no tiene porqué convertirse en un camino sombrío, en un trayecto penoso. Pero lo cierto es que, en nuestra civilización actual -por así llamarla, pues en muchas ocasiones damos muestras inequívocas de estar poco civilizados…- la vejez la estamos transformando en un problema emocional -nubes emocionales vestidas siempre de lutos-. Y es que muchas familias tienden a aparcar -como si de coches chatarra se tratasen- a sus más queridos seres -viejos- en cualesquiera residencias, donde los sentimientos humanos se transforman en piedras de granitos arcaicas, donde las ilusiones desaparecen todos los días cuando se acuesta la luna. Y esto ocurre cuando las personas mayores saben, mejor que nadie, qué es importante en la vida, qué es accesorio, qué merece la pena hacer o desarrollar, qué amor es el verdadero y cuál es el falso…”.

Pongamos en suerte el arte de comunicar, conversar, etc., que parece haber sido olvidado últimamente de la faz de la tierra. El problema reside en nosotros mismos, pues pensamos que el dinero, el poder y los distintos placeres –que la propia vida nos pone al alcance de la mano–, serán los que nos libren de preocupaciones: nada más lejos. Uno piensa que el amor ni se compra ni se vende: se siente. Si no es así, no es verdadero amor. Quizá uno, tú, todos… seamos nuestros peores enemigos y estamos fomentando la posesión de corazones muertos (por corazones vacantes), los cuales nunca jamás darán la felicidad a nuestros semejantes.

Y dado que la violencia engendra violencia, y es el plato de cada día en televisión, hemos de desterrarla –en la medida de lo posible– dentro de nuestra ‘pequeña pantalla’, dentro de los campos de fútbol, dentro de nuestro trabajo… dentro de nuestra cotidiana vida. Porque… Ashley Montagu –antropólogo- señaló: “Aprender a hablar cuesta muchos meses. Aprender a amar puede costar años. Ningún ser humano nace con impulsos hostiles o violentos, y nadie se vuelve hostil o violento sin tomarse el tiempo necesario para aprenderlo”. Nuestra cotidiana vida, hoy en día, es una amplia escuela de violencia, que hemos de digerir para no sembrar semillas de violencia.

Debe haber permisividad hacia la conducta humana, hacia el cine, televisión, pero hasta esa frontera que separa el bien del mal. Vaclav Havel (político y dramaturgo) dejó escrito: “La tolerancia empieza a ser una debilidad cuando el hombre comienza a tolerar cosas intolerables, cuando empieza a tolerar el mal”. “Desgraciadamente no hay computador ni matemático que pueda fijar la frontera (…)”. A medida que me hago viejo siempre estoy recordando lo que dejó escrito, Enrique Lacordaire: “A medida que me hago viejo, veo cuán necesario es que los superiores den ejemplo y no hagan lo que no permitirían hacer a los demás”. “El hombre viejo en el dolor”, estupenda pintura de Vicente van Gogh.

La Coruña, 25 de noviembre de 2011

Mariano Cabrero Bárcena es escritor

Google / Imágenes/“El hombre viejo en el dolor”, de Vincent van Gogh

Nuestro cerebro del que tan poco sabemos

5 noviembre 2011
El cerebro humano

El mundo desconocido de nuestro cerebro...

Converso con mi pensamiento, y él me dice: “¿Para qué sirve tanta riqueza en nuestras manos?” Si la riqueza fomenta compasión, uno desea ser pobre; si la pobreza genera odio, uno desea ser rico. Y es que el hombre es insaciable en cuanto a la posesión de riquezas (por bienes terrenales). “El dinero es como el abono que se echa a la tierra: de nada sirve si no se extiende”, dejó escrito Francis Bacon (pintor).

La sociedad que nos ha tocado vivir ( ¿ esa maravillosa democracia española, qué nos habla del estado de bienestar para todos, qué nos habla de la igualdad de oportunidades, qué nos habla de viviendas asequibles para nuestra juventud…?) ha “roto aguas”, y ha relegado a las personas longevas, única y exclusivamente, para que emitan su voto cada cuatro años…: a lo sumo ha construido pocas residencias-jaulas de soledad-donde podemos ir a morir, y, desde luego, ser olvidados por propios y/o extraños. Eso sí, para morir con tranquilidad, llevando sobre nuestras espaldas sacos pesados con tierras cargadas de olvidos, penas y sinsabores.

Estamos en un mundo presos del miedo y la no comunicación. Nos hace falta llorar, nos hace falta reír, nos hace falta comunicarnos…Nuestras penas y nuestras alegrías, pero comunicarnos. Por esto, sin duda, nos pasamos la vida “Mendigando humanidad”. Hagamos que nuestros semejantes sean hermanos nuestros. Nuestro cerebro del que tan poco sabemos es, sin duda, ‘la caja negra’ que transmite miles de órdenes a nuestro corazón, que riega la sangre necesaria para que podamos respirar, comer y dormir todos los días del Señor.

Pues si un doctor en Medicina nos proporciona el bienestar del cuerpo, el equilibrio emocional, y, al mismo tiempo, nos mitiga la violencia de algunas enfermedades-en la medida de sus fuerzas-, el dolor que acude rápido a nuestra alma será siempre más llevadero. Nosotros-los mortales-que somos meros pasajeros en tránsito, buscaremos siempre aquello que nos une con nuestros semejantes: el mismo origen, el mismo hábitat, el mismo destino…; y olvidaremos lo que nos diferencia: religión, xenofobia, racismo, idiomas diferentes, pobreza…

Nuestra cotidiana vida se está convirtiendo día a día en un creciente mundo de temores que nos amenazan: Miedo a morir, miedo al dolor, miedo a perder la cabeza…Son muchos miedos juntos que, según los expertos en la materia, erosionan nuestros cerebros terriblemente, y nos hacen pensar en la erosión que está sufriendo el ecosistema, la proliferación de las armas nucleares–el último caso al respecto lo está protagonizandoIrán, que trata de conseguir, y lo conseguirá bombas nucleares de destrucción masiva–,el terrorismo que corre por todo el Globo Terráqueo, la lucha para conseguir dinero y poder al precio que sea, tráfico y venta de órganos humanos sacados a cuchillos muertos de los cuerpos de inocentes criaturas–raptadas o vendidas por sus propios padres–.

Sin presente y sin futuro, necesariamente, la vida en la vejez tiende a refugiarse en el pasado: ¡Qué tristes perspectivas de vida se avecinan para las personas mayores! Pienso, muchas veces, que es provechoso reírse de un mismo e, incluso, de nuestra propia sombra: de esta manera descubro lo poco que sé, y lo mucho que me queda por aprender.

Y a todo esto llamamos cultura, globalización, democracia, derechos humanos… Todos son miedos y mentiras, todos son mentiras y miedos que marchan unidas en un perfecto engranaje que nadie sabe a dónde nos conducirá. Son el bien y el mal juntos, hermanados, que se dan la mano para pasear por estos mundos de Dios, y que siembran de crespones negros, a modo de agujeros, la geografía universal. Quizá estemos ciegos de soberbia, quizá hemos olvidados derramar lágrimas vírgenes, quizá vamos encarando un mundo sin control ni norma alguna bajo el signo de los políticos corruptos.

Nuestra actual sociedad se ha olvidado de nuestros niños y ancianos, ignorando que los últimos han sido ya los primeros y, si Dios quiere, los primeros serán los últimos. Y es que nuestras universidades utilizan medios educativos trasnochados, que imparten conocimientos pero se olvidan de forman personas- jóvenes-, que son los verdaderos motores para construir un mundo mejor que el nuestros. La historia así nos lo enseña, y Rubén Darío también en su maravillosa Canción de primavera: “¡Juventud, divino tesoro, ya te vas para no volver! (…)”.

¡Hoy tengo un mal día! ¡Todo lo veo negro! ¡Me duele el corazón!”, solemos decir, como si dicha víscera muscular fuera capaz de detectar dolores. Dentro de estas afirmaciones y otras similares llevamos inserto un mundo de miedos (fobias, muchas veces): miedo al amor, al infarto de miocardio, al cáncer, al Sida (Síndrome de Inmune-Deficiencia Adquirida), miedo a perder la cabeza, miedo al sufrimiento, miedo al dolor…: tantos miedos juntos crean barreras, barreras en nuestro intelecto. Todos estos temores que nos amenazan-en los prolegómenos del siglo XXI-al mismo tiempo, nos conducen inevitablemente al gran miedo que todos llevamos dentro: nuestro miedo a la muerte.

Las luces y sombras de nuestros miedos serán nuestros fieles compañeros a lo largo de nuestras vidas-cortas o largas, largas o cortas-: personajes, gestos y máscaras somos los humanos en este ‘Gran Teatro del Mundo’: es la muerte que siempre espera… Al nacer, sin duda, se nos asignan los libretos que hemos de representar para bien o para mal: a partir de entonces, cada uno ha de cargar con su correspondiente pesada piedra de molino. Ninguno de nosotros será profeta en su tierra, buscando nuestro asiento definitivo en tierra de nadie: en nuestro sepulcro correspondiente seremos tan sólo un número: el 666…es la Marca_de_la_Bestia .

Las luces y sombras de nuestros miedos…es la muerte, que pronto llega, y cuando, a partir de ese momento, las luces y las sombras se instalan en nuestros cerebros…llenos de miedos a lo desconocido. En fin, el hábito que crea el miedo -en nuestros cerebros-, nos hace proclives a contraer una enfermedad muy frecuente en nuestros días: la tan traída y llevada ‘depresión’…

¡Ya… me encuentro solo! De regreso, y cuando me hallo en mi casa, sobre la una de la madrugada, solamente escucho el ruido al paso de los últimos coches -sus ruedas-. Doy dos vueltas al cerrojo de la puerta –¡hay tantos ladrones hoy en día!–, y busco silencio –mi silencio– en mi soledad. El día ha sido francamente penoso: hablar con amigos que no lo son, saludar a personas que casi no conozco, recomendar a ciertos jóvenes –tunantes por naturaleza– que se presentan a oposiciones del Estado (lo cual hice por mero compromiso, aunque no puse mucho interés en tales recomendaciones, y entiendo que resultarán ineficaces), escuchar mentiras que luego se convertirán en verdades.

Siento, a veces, las pisadas de alguien que camina cerca de mí, y creo –ilusión pérdida– que me están espiando, que saben –algo o todo– de mi cita que tuve ayer con la señorita… por así llamarla, dado que esta casada, con marido y escopeta, con escopeta y marido. No tropecé con almas que amé –hombres y mujeres, compañeros míos–, porque habían fallecido. Y pensar que pude haber sido el último hombre/mujer sobre la tierra, si al salir por la mañana temprano la ciudad estuviera ya muerta… Y pensar que pude haber sido el último hombre/ mujer sobre la tierra… sin llegar a tener el tiempo necesario para escribir mi último poema. ¡Día infeliz el por mí pasado!

Porque cuando apago la luz de la mesita de noche, al objeto de dormir unas pocas horas (con mi edad son pocas las horas de sueño, que se aprovechan), mi cerebro, que no duerme –y saliendo de la noche oscura de mis pensamientos– entre sueños y ensueños, me habló: de los peces de mil colores; de la mujer asesinada por su pareja sentimental sin que nadie ponga solución efectiva a estas muertes violentas; de la discusiones encontradas en relación con las corridas de toros (para mí ‘los toros’ son una fiesta, y una muerte claro está, respetando las ideas discrepantes al respecto); de la mezcla de sangres distintas entre los contrayentes de la futuras monarquías (genes que cuentan) y de los falsos profetas Zapatero y Rajoy.

La Coruña, 5 de noviembre de 2011

© Mariano Cabrero Bárcena es escritor

Pienso que el capitalismo no es malo

31 octubre 2011
El capitalismo actual

Siempre y cuando camine hacia una democracía única,real y verdadera

Cuando cometemos equivocaciones lo hacemos en virtud del principio de libertad que todos poseemos; respecto a este principio, San Agustín, dejó escrito: “Dios que me hizo sin mí, no me podrá salvar sin mí”. Un equipo de psicólogos americanos han desarrollado unas pruebas para predecir por qué cometen fallos los pilotos de aviones, cirujanos, conductores de autobuses…Yo me remito al consabido dicho bíblico: “Quién está exento de culpa que tire la primera piedra”.

Pienso que el capitalismo no es malo, siempre y cuando camine en una dirección única: hacia una democracia real y libre en el ámbito mundial. Aunque el capitalismo está dando muestras de estar agotado. Hemos pasado de una época- en la que los políticos eran ‘hombres de pura ley’, de principios, diría uno-, a otra… en la que muchos de ellos se venden y se compran…por un ‘simple plato de lentejas’. Nuestro mundo político actual, mundialmente hablando, se encuentra ahora finiquitado, y los líderes de los Estados están caminando en distintas direcciones que, inevitablemente, nos están llevando a un verdadero caos económico mundial. Antes, cuando un político ‘metía la pata’, dimitía automáticamente al siguiente día y por propia voluntad: ahora no dimite ni por recomendación.

Si es cierto que las democracias liberales han tratado de hacer proliferar nuevos ‘derechos’: protección a la vida, a la libertad y a la propiedad, sin olvidarse también que todos los ciudadanos disfrutan de los derechos a la intimidad, a viajar, al ocio, al trabajo…Mas muchos de ellos los hemos perdido, concretamente: el derecho al trabajo, y sólo Dios sabe cuándo lo vamos a recuperar. Hemos construido una sociedad moderna en la que los ricos se vanaglorian de sus riquezas, y los pobres continúan avergonzándose de sus pobrezas: vanagloriarse y avergonzarse son verbos que se conjugan, pero que en la práctica no se llevan muy bien, que digamos.

Quizá los políticos de turno saben muy bien, y de hecho lo llevan a la práctica, que existe ‘el arma de la guerra’ y lo llevan de la teoría a la práctica de forma y manera maliciosa, consiguiendo que desaparezcan los pobres de la faz de la tierra, y que el trabajo no llegue para todos: si no trabajamos nos moriremos todos de hambre. ¡Tremenda barbaridad!

Aún recuerda uno el Accidente_del_Yak-42_en_Turquía, acaecido el 26 de mayo de 2003, en el que perdieron la vida 62 miembros del Ejército español que volvían de Afganistán. Federico Trillo se negó, por activa y por pasiva, a aceptar cualquier responsabilidad política o penal alguna, lo que marcó finalmente su etapa como Ministro de Defensa. Actualmente éste ejerce sus funciones, digamos políticas, como portavoz de Justicia del Grupo Parlamentario Popular (¡Increíble pero cierto!). José Luis González Arribas (ex general de Intendencia, y padre de uno de los militares fallecidos), se expresó en los siguientes términos al dirigirse a señor Trillo: “(…) Señor ministro, mi hijo siempre se caracterizó por su discreción a la hora de desempeñar su labor y por respeto hacia él, pensé que no iba a llegar a este extremo. Pero me veo obligado a hacer público mi descontento hacia la labor del ministerio. No sólo pido que se sepa cuanto antes la verdad, algo que, desde luego, no se sabrá gracias a ustedes. Desde aquí les solicito que, al menos, no obstaculicen cualquier investigación que se inicie y, sobre todo, que asuman públicamente su incompetencia. Sólo de esta forma podremos decir que los responsables políticos están a la altura que el Ejército español se merece”.

Con los líderes políticos mundiales es imposible seguir caminando con paso firme en la UE (Unión Europea), ni tampoco en el mundo entero: Churchill, De Gaulle, Adenauer, Billy Brandt, Margaret Thatcher…fueron políticos capaces y responsables.

Caminando hacia el cementerio del ‘paro indefinido’, corren que vuelan los actuales jóvenes de esta pléyade de chicos y chicas, que ya forman parte de la llamada ‘Generación perdida’. El mal funcionamiento de las democracias actuales-sus gobernantes-, son los culpables de tanta penuria económica almacenada a lo largo de más de diez años: muchachos y muchachas de entre veinticinco y treinta cinco años. Éstos ya no cogerán ese ‘Tren de la esperanza’ llamado “trabajo”.

“El mundo tiene dos superpotencias: los Estados Unidos y la opinión pública mundial” escribió el New York Times después del 15F.Más estos movimientos de protesta tendrán vitalidad propia cuando acudan a las urnas y depositen sus votos partículas: sin votos los políticos de turno nunca podrían hacer nada: votos e ideas pero ante las urnas… Manuel Azaña, dejó escrito: “La República no hace felices a los hombres. Los hace, simplemente hombres”. “He tratado de gobernar a mi país con razones y con votos y me han respondido con calumnias y fusiles”. “Dentro de muchos años nadie se acordará de Franco ni de mí. Pero el mundo no habrá olvidado que Velázquez pintó Las Meninas”

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general, y los comprendo, porque la crisis les ha golpeado en lo más profundo de sus corazones. El mundo que les espera a nuestros jóvenes-se me antoja pensar-, viene representado y cargado con oscuros nubarrones de lluvia interminable, y que predicen que sus sueños e ilusiones se esfumaron, antes de que aparezcan las flores anunciantes del fruto de sus esfuerzos: ese trabajo tan ansiado y esperado, que se les viene negando una y mil veces todos los días del año, cuando cualesquiera sabe…qué lo necesitan para poder comenzar sus vivencias personales y amorosas.

Triste es reconocer que nuestro mundo da la sensación de haberse convertido en un enfermo crónico, económicamente hablando, y que, al parecer, no existen criterios firmes y ecuánimes que sepan resolver el misterio del por qué existe tanta hambruna en este punto, por qué no se quiere o no se sabe resolver el problema de los refugiados, por qué hay tantas calamidades y desajustes atmosféricos…Piensa uno que los Estados y sus gobernantes no están a la altura de las circunstancias.¡ Qué Dios nos coja confesados!

La teoría política ha de estar en estrecha relación con las democracias, para que éstas no se hundan irremediablemente cuando estamos caminando hacia un mundo globalizado, que ha tenido un relación de causa a efecto al estar todos los hombres/mujeres del Globo Terráqueo enfrentados a los mismos problemas: paro obrero, falta de trabajo, hambre por doquier, atracos a mano armada, asesinatos selectivos, guerras programadas para exterminar al género humano-hombres, mujeres y niños…

Las últimas manifestaciones de los “indignados” de los pasados días nos han demostrado, por activa y por pasiva, el nacimiento y resurgimiento de una sociedad también global, que sufre toda serie de penalidades económicas y sociales, y, al mismo tiempo, rompe los límites de las Naciones, cualesquiera que se su ideario político…

Me pregunto, muchas veces, que “quiénes les han llevado a este descorazonadora realidad”. Sería muy sencillo para nosotros -los mayores- pretender llegar a esa idea ambigua e intangible- que empleamos cuando no deseamos enfrentarnos a una auténtica realidad-, a la que siempre denominamos como sociedad: la sociedad en la que vivimos.

Es esto lo mismo como cuando hacemos ‘mutis por el foro’, mirando hacia otro lado, y al comprobar-con nuestros propios ojos- las muertes de miles de seres humanos por inanición, que no tienen un simple y necesario trozo de pan ni agua de la vida: de ésta última se alimentan las plantas.

Después de terminar de escribir el párrafo anterior, cuando me encontraba sentado en la terraza de un cafetería-tomando ‘un solo de café’-, se me acercó un muchacho de unos treinta años de edad, quien me dijo: “Me llamo Raúl. Perdone mi intromisión, pero me parece…que le he escuchado decir-en voz alta, como hablando consigo mismo-, ‘quiénes les han llevado a este descorazonadora realidad’-verdaderamente así ha sido, amigo Raúl: me estaba refiriendo a la falta de trabajo para los jóvenes-, pues mire usted, realmente, los responsable son los políticos y sus respectivos gobiernos, que han venido sucediéndose desde nuestra transición a los momentos actuales”.

Y Raúl siguió hablando: “Porque nuestros políticos sólo se han preocupado de llenarse sus bolsillos hasta más no poder, porque nuestros políticos al alcanzar un alto estatus social-al terminar sus legislaturas- se asientan como consejeros en empresas españolas de importancia universal, porque nuestros políticos nos han hipotecado nuestros futuros, porque nuestros políticos nos han convertido en una nación subdesarrollada y mediocre en comparación con algunas de la Unión Europea. Han sido un tremendo fiasco para el pueblo español, que no se lo merece. En las próximas elecciones generales del 2012, sin convocar aún la fecha, les van a ir a votar su p…. Bueno, realmente, ni su padre ni su madre tienen la culpa de que nuestros ‘políticos de tres al cuarto’ hayan resultado tan ambiciosos la mayoría de ellos, y a mayor inri, desconocían por no haber practicado ‘El Arte de la Política’. Como vera usted, he tenido la valentía de decir lo que pensaba”.

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general, y los comprendo, porque la crisis les ha golpeado en lo más profundo de sus corazones. El mundo que les espera a nuestros jóvenes-se me antoja pensar-, viene representado y cargado con oscuros nubarrones de lluvia interminable, y que predicen que sus sueños e ilusiones se esfumaron, antes de que aparezcan las flores anunciantes del fruto de sus esfuerzos: ese trabajo tan ansiado y esperado, que se les viene negando una y mil veces todos los días del año, cuando cualesquiera sabe…qué lo necesitan para poder comenzar sus vivencias personales y amorosas.

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general, y los comprendo, porque, posiblemente, si continúan ‘en paro’ se tendrán que trasladar a la nación alemana, que ya camina por la senda de la recuperación económica real, con el esfuerzo de los alemanes y los políticos que les gobiernan. Y copio textualmente con mucha tristeza: “La canciller germana, Ángela Merkel, planteó en Madrid la posibilidad de que jóvenes españoles cualificados y en paro se trasladen a Alemania para trabajar, avanzó hoy (por fechas anteriores: 22.01.11, Agencia EFE) la revista -Der Spiegel-”.

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general-ellos y ellas, ellas y ellos-, porque a ningún joven, hoy en día, se le caen los anillos por trabajar en lo que sea. Dicho de otro modo: muchos no podrán comprar sus anillos de compromiso o lucimiento por falta de dinero (por trabajo). “Si me lo dices me olvido. Enséñamelo y puede que me acuerde. Cuenta conmigo y lo entenderé”, así reza un proverbio de sabiduría china. Esto es por lo que claman todos los jóvenes–mujeres y hombres–: ¡cuenta conmigo! Nadie puede vivir, amar y morir… tranquilamente cuando “la espada de Damocles” la sienten sobre sus cabezas: El despido libres. Procedente o no procedente, pero despido al fin y a la postre.

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general, y los comprendo, porque, ellos, han podido comprobar que, las tradicionales máquinas de generar empleo del siglo XXI -las multinacionales españolas y extranjeras, han dejado de funcionar al cien por cien, y se han convertido en verdaderas fuentes de despidos y desempleos…No recuerdo en qué libro lo leí, pero lo que redacto a continuación es hermoso: “(…) Para que un negocio funcione hay que generar confianza. Es preciso pagar bien a los empleados, tratarlos como si fueran parientes. De este modo se sentirán como miembros de una gran familia, morirán de cansancio con tal que de que tus ganancias sean óptimas”.

Las escuelas profesionales de aprendices no se han promocionado debidamente, y, en mi recuerdo, afloran a mi memoria aquella maravillosas y estimulantes empresas cuando laboraban al cien por cien de sus presupuestos: Empresa Nacional Bazán de Ferrol, Fábrica de Armas de La Coruña…Ahora tenemos muchos chicos/as de 24 ó 25 años de edad, con lustrosos títulos universitarios–uno o dos–, que no tienen donde desarrollar sus conocimientos adquiridos. ¡Bonito panorama para sus actuales padres! Los aludidos chicos/as han de permanecer en los domicilios paternos, si no se quieren morir de hambre…, y de amor, diría uno: no pueden casarse ni irse a vivir con su pareja, porque sus bolsillos se hallan vacíos de euros…

Todo el mundo lo sabía y poco o nada se hizo al respecto. Es evidente que no sólo los políticos son los responsables del paro obrero en el que estamos inmersos (incluimos también a esas multinacionales–nacionales e internacionales–, insatisfechas siempre con sus ganancias, pocas o muchas, muchas o pocas, pero, al final, siempre ganancias…): Y es que la pobreza vuelve a hacer acto de presencia en cualquier ciudad del mundo.

Sí creo, y siempre he creído, en el Liberalismo Político que siembre de ideales firmes y verdaderos las mentes de nuestra juventud, que es el futuro del mañana. Si creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que fomente la actividad económica en todas sus formas. Si creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que defiende a “la familia” como cota superior de la vida asociativa: matrimonio hombre/ mujer, uniones de contratos sentimentales hombre/ hombre, uniones de contratos sentimentales mujer/ mujer, parejas sentimentales…En todo esto creo y mucho más. El concepto del deber y del amor, han de supervivir en todas las relaciones humanas.

La Coruña, 31 de octubre de 2011
Copyright Mariano Cabrero Bárcena es escritor

Fotografía actualizada

El autor

La violación de la mujer

23 octubre 2011

¡Denunciad a los culpables!

OPINIÓN/ Las mujeres que son víctimas de violaciones u otras formas de violencia sexual, sufren muchas más enfermedades mentales durante su vida y, en cierto modo, su tendencia al suicidio es más elevado. Los estudios realizados en este sentido así nos lo dan a entender.

La violación de la mujer se ha desarrollado y se sigue desarrollando como una provocación salvaje de las guerras y revoluciones, tanto en las que venimos en llamar ‘justas’ (pocas existen que lo sean), como en las ‘injustas’. Las guerras se suelen activar por intereses económicos (la mayoría de las veces), o por odios contraídos y almacenados en las mentes y cabezas de los hombres de mala voluntad, o por expansiones territoriales no justificadas… ¡Son tantas las causas que las provocan…!

Sí podemos y debemos recordar que la esclavitud, no sólo fue una opresión de racismo del hombre blanco hacia el hombre negro, sino que también supuso otra opresión del hombre blanco hacia la mujer negra.

No podemos ni queremos olvidar, ni por un momento, que, hasta hace poco tiempo, el sometimiento sexual de la esposa al marido no era considerado como un delito de violación: hoy por hoy, y gracias a Dios y a las leyes, ya no ocurre lo mismo: existen las relaciones sexuales entre mujer y marido, pero nunca jamás empleando la violencia o la fuerza bruta.

“Hasta hace poco tiempo, el sometimiento sexual de la esposa al marido no era considerado como un delito de violación”

Las semillas de la violencia se depositan en los cuerpos de las mujeres que han sido violadas, y la cinta de casete que ha grabado en sus cerebros la villanía de sus verdugos, funcionará día y noche, noche y día: muchas noches y muchos días como una pesadilla interminable. Y como colofón de lo que expreso, y en el interior de sus vientres vírgenes, pueden llegar a fructificar posibles embarazos no deseados…

Sí he de manifestar que las violaciones de hombres por otros hombres en los centros penitenciarios se producen por la situación de cautiverio en la que se encuentran, y la falta de vigilancia por parte de los funcionarios de prisiones, quienes presuntamente miran hacia otro lado: son éstas las llamadas cárceles del alma y cárceles del cuerpo.

Pero la violación de una mujer, que invade sexualmente su cuerpo, es ultraje contra su integridad física, es un acto violento y aterrador contra su voluntad, que lesiona su cuerpo y su alma, produciéndole un desequilibrio corporal y psicológico muy difícil de olvidar en muchos años.

De un tiempo a esta parte, y si visionásemos los períodos de un día, caeríamos en la cuenta de que las violaciones, los homicidios y las desapariciones misteriosas de niños/as… son el pan nuestro de cada día.

Era alta, rubia, guapa… y vestía ropas cansadas por el dolor y la rabia contraída que le habían causado. Ella se paró al verme, y su mirada cayó sobre mis ojos como agua hirviendo. Tan sólo me dijo: “Llame, llame a una ambulancia”. La trasladé a un hospital cercano por urgencias, y puse los hechos en conocimiento de la policía.

Sí me encontré una vez con una mujer que, a gritos enfurecidos y rabiosos, pedía y suplicaba: “¡Auxilio!, ¡auxilio! He sido volada -en mis carnes y en mi alma por tres energúmenos muchachos -bestias de la muerte-,que escaparon a la velocidad del rayo”, concluyó diciendo.

“Pero la violación de una mujer es ultraje contra su integridad física, es un acto violento y aterrador contra su voluntad, que lesiona su cuerpo y su alma”

Muchos violadores-asesinos andan sueltos por falta de pruebas fehacientes que, muchas veces, por desgracia no se pueden conseguir, para ponerles a disposición de las autoridades judiciales competentes ?jueces y magistrados de turno-.

Hemos visionado muertes y las seguimos visionando en la Guerra de Irak y Afganistán. Podemos afirmar que, a diario, se producen homicidios conscientes cometidos con la fuerza de voluntad necesaria para cometerlos: los móviles por los que se cometen tienen bastante que ver con el odio, con la ignorancia, con la xenofobia, con la envidia, con los celos…: a los culpables se les pueden aplicar atenuantes, pero… ¡tantas sombras habitan en los cerebros de nosotros los mortales…!

Nunca vi matar a un hombre/mujer, nunca vi violar a una mujer/hombre, nunca vi matar o violar a un niño/a. Dichos aquí y ahora, y en frío, son horrendos dramas, que forman parte de la Humanidad. Entiende uno que, algunas veces, estos se dan conjuntamente: el horror de la muerte, que es propio de la condición humana.

Sin embargo, podemos aceptar que, bajo estas circunstancias, para algunos hombres la violación es una patología de sus sentimientos amorosos, prevaleciendo la idea ya muy extendida de que estos individuos necesitan afirmar su masculinidad. Discrepo de estas teorías: la violación es un acto voluntario inhumano cometido por un hombre contra una mujer, y que debía ser castigado con cadena perpetua, si la hubiese en nuestra legislación penal vigente. (maría Goretti ?campesina italiana? fue apuñalada mortalmente, y en el año de 1954, sin que su asesino consiguiese violarla.)

“Bien, lo que viene a decir este escritor es que nos salgamos de la calle, que nos vistamos con el burka de la castidad perpetua, que nos marchemos a dormir al limbo de los justos el sueño eterno…”, dirán muchas mujeres. O: “…que hay miles de violadores en el mundo”. O: “…que debemos temblar ante la presencia de cualquier hombre”. O: “…que debemos desconfiar de nuestros propios maridos”. Ni tanto ni tan calvo: hay violadores en España, en Estados Unidos, en Colombia, en México, en Filipinas… y, si me apuráis un poco, hasta en la propia Cochinchina.

“Todas las violaciones de nuestras féminas son actos sadistas de dominio y de poder, por parte de los hombres”

Violar es invadir el cuerpo de cualquier mujer, y matar su alma. Las matizaciones y los argumentos referentes a las violaciones de las mujeres nos llevan, ineludiblemente, a un argumento final: todas las violaciones de nuestras féminas son actos sadistas con dolor y humillación de dominio y de poder, por parte de nosotros los hombres. Y es que nos convertimos en verdugos sin sentimientos? de nuestras propias víctimas.

Comenzando el siglo XXI la mujer -hijas de Eva- y, pisando fuerte, van poco a poco consiguiendo su ya merecido puesto en el plano socio-laboral, que -en igualdad de derechos y también de obligaciones- le facilita una comunicación liberalizada respecto al hombre. Es bueno comprobar como un hombre y una mujer se pueden tomar unos güisquis juntos, conversando tendidamente de sus mismos proyectos y aspiraciones laborables: se está produciendo poco a poco la liberación de las mujeres: ellas también quieren ser mujeres liberadas.

Violar es matar el alma de cualquier mujer, y deshonrar su cuerpo. Pulsando estudios sociopolíticos de distintas culturas, venimos en conocimiento de que nuestras hijas de Eva han sido excluidas de las posiciones de mando o poder en los gobiernos de turno o en los consejos de administración de las grandes empresas… Pero estos patrones de comportamiento en las sociedades actuales han cambiado, afortunadamente.

Las mujeres que son víctimas de violaciones u otras formas de violencia de tipo sexual, indudablemente, sufren muchas más enfermedades mentales durante su mortal vida, y, en cierto modo, su tendencia al suicidio es más elevado. Los estudios realizados en este sentido así nos lo dan a entender.

La Coruña, 22 de octubre de 2011
Mariano Cabrero Bárcena es escritor

Conversaciones con personas desconocidas

17 octubre 2011

Dos mujeres en un bar,Pablo Picasso(1901)

Conversaciones de personas desconocidas, que abren sus corazones voz en alto, y a pecho descubierto, porque son artificios necesarios para expresar sus penas y alegrías-sombras y luces que nos acontecen-, como gotas de lluvia interminables caídas del cielo, y que se desarrollan en cualquier cafetería de la vida moderna-con sus prisas y sinsabores-, proclamando a los cuatro vientos el sentido de libertad tan ansiada, esperada y bienvenida: son los encuentros y los desencuentros entre nosotros los humanos habitantes del Planeta Tierra.

Al laberinto de eventualidades y miserias-que es la vida-, se asoma uno cada día del año, siendo uno testigo involuntario…de estas ‘conversaciones de personas desconocidas’, y todo consiste en saber escuchar a nuestros semejantes e intervenir -si procede-en éstas. Todos los seres humanos agradecemos sobremanera ser escuchados, que no comprendidos, pues desahogamos nuestros maltrechos corazones-del día a día-,y no hay nada más que dejar pasar el tiempo, que todo lo cura, o, al menos, lo mitiga en largo sufrimiento que es la vida misma.

Puede ser que los humanos (sobre todo los españoles)…tengamos la mala costumbre de escuchar ´conversaciones de personas desconocidas’, puede ser que sea habitual muchas veces hablar voz en alto en lugares público y concurridos (¿Afán de sobresalir por encima de los demás?), puede ser que vivimos incomunicados en este mundo tan bien y tan mal informado en muchas ocasiones, pueden ser tantas cosas…

Ocurrió hoy viernes y por la tarde. Era la hora de entrada a los cines de mi barrio. Me había sentado en la cafetería de siempre para leer el libro de turno. Levanté la mirada del libro unos instantes y pude comprobar que una joven muchacha se movía de un lado para el otro-sus ojos anunciaban cansancio y su ropa aparecía bastante manchada del trajín de todo el día. Repetía una y mil veces: “un café solo, un agua sin gas, un cortado y uno con leche, dos donuts, dos sándwiches, un chupito de whisky…”.Era ésta un tarde pesada y larga, como un día ya cansado de tanta lluvia caída sin ton ni son. La joven camarera preguntaba una y otra vez: qué va usted a tomar, el café con azúcar o sacarina, las patatas fritas con sal o sin ella…Casi no miraba la cara de los clientes, pero ellos si se fijaban en ella: era joven, alta y hermosa…como esas mujeres que quitan el hipo, ya no a mí porque soy un viejo y tengo poco hipo, pero viejo y todo sigo siendo soñador; un soñador hasta el final de mis días, minutos, segundos…quizá.

No obstante, la chica que -era joven, alta y hermosa-, y que ‘casi no miraba a la cara de los clientes’, pero ellos sí se fijaban en ella, se estaba besando con su novio de turno: un beso fuerte pero amoroso. Comprendí entonces que ellos eran los mejores y únicos protagonistas de este inolvidable momento: el mundo, su mundo por venir estaba a mil años luz-pensamos cuando somos jóvenes. Volví releer mi libro ‘Cien años de soledad’ para quedarme realmente solo…

En otra cafetería que me senté ocurría otro tanto de lo mismo: chicas y chicos veinteañeros hablaban de películas que habría de presenciar dentro de un rato. Vestían muy bien: ropas caras y de marca, zapatos caros y de marca, pantalones tejanos de renombre, es decir, todo lo sale todos los días del Señor por ‘la tele’, y cosas parecidas. ¿De dónde sacarán tanto dinero para efectuar esta compras?: ¡Cualquiera sabe! Tomé mi correspondiente café y me marché. Está vez me atendió un joven: tenía mordidas las uñas de ambas manos, vestía ropas cansadas por el paso del tiempo y deslucidas. “Gracias”, me dijo. Y le contesté: “de nada amigo”. Volví a seguir leyendo mi libro de turno: “Cien años de soledad” del escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura (1982) Gabriel García Márquez .Entiendo que son muchos años de soledad pero es un gran libro para leer y aprender al mismo tiempo. En este maravilloso libro existen muchas puertas abiertas a la esperanza, por la que todos vivimos y morimos.

Después, al poco, alguien que estaba sentado en la mesa de atrás comenzó a hablar de las mujeres en general, de sus ideales y de sus problemas en la sociedad actual-al comienzo del siglo XXI-, y que éstos surgen cuando ellas son contratadas en la empresas privadas. Seguí escuchando como era mi costumbre, aunque nadie me había dado vela en este entierro…, continúe escuchando.

¡Es verdad! Soy un hombre observador, y disfruto -desde luego- ayudando a mis semejantes. Era la hora de la siesta -que nunca duermo-, y me encontraba sentado en otra nueva cafetería que me sirvió de acomodo. Dos mujeres jóvenes -entre treinta y cinco y cuarenta años- hablaban a voces, como lo hacemos la mayoría de los españoles. Piensa uno que ha escuchado todas las cosas de este mundo. Pero no; siempre surge algo nuevo. “No puedo aguantar más. Fíjate: ayer me dijo- mi jefe- que, si me acostaba con él, me propondría para jefe de sección. Ya sabes, habrá pronto un concurso-oposición de régimen interno por méritos (?)… ¡Qué cara dura!”, le contaba la rubia a la pelirroja. “Pues, si fuera yo, no lo pensaría dos veces. ¡Mira qué…son doscientos cuarenta euros más al mes! ¿Quién iba a enterarse?”, le contestó la pelirroja.

Y es que en las empresas, públicas y privadas, se hayan ya muchas mujeres desempeñando labores propias de los hombres, pero sin perder para nada su identidad femenina. A su lado deambulan desaprensivos, vividores, buscadores de cuerpos-oro suave-femeninos deseados…que acosan sexual y moralmente a las féminas-sean casadas, solteras o viudas-.Pasados unos minutos la rubia quedó sola, pero cómo estamos en democracia, me dijo mi atrevimiento: “Acércate a esa chica, y trata de ayudarla”. “¡Perdone, señorita, mi atrevimiento! No he podido sustraerme a escuchar sus conversaciones y, de verdad, creo que debe denunciarle”, le manifesté.

“Le presto mi reproductor de casetes. Ya ve; pequeño como un paquete de cigarrillos. Métalo en el cajón de su mesa de trabajo, y presione aquí (“Rec”y “Play”) cuando entre ese ‘cazamujeres’ de mente estrecha”, terminé diciéndole. No es prueba suficiente ante los tribunales de justicia, pero si evidencia ética para que le cambien de negociado. “¿Cree que tendré arrestos suficientes para tenderle esta pequeña trampa a ese hijo…?”, me contestó. Claro que sí-le dije-, pues la democracia-sus leyes-le confieren el derecho a defenderse, y belleza le sobra en abundancia pero para ser mujer de un solo hombre: su marido. Pues bien, enseñando a un sinvergüenza a respetar a las mujeres, respetará a la propia.

Quien ama y respeta a una mujer está amando y respetando al mundo entero. No olvidemos que, si nosotros estamos pernoctando en este valle de lágrimas, se lo debemos a ellas. “La mujer quiere ser amada sin razón, sin motivo; no porque sea hermosa o buena o bien educada o graciosa o espiritual, sino porque es” (Amiel, diario íntimo II).Nos tenían enseñado-en años anteriores-que por el mero hecho de haber nacido hombres, y no mujeres, dominaríamos el mundo: gran error el cometido por nuestros maestros. Hoy por hoy, y a Dios gracias, la mujer/es está/n liberadas para bien o para mal, pero han asumidos todas sus consecuencias. Realmente esta señorita-funcionario, como otras muchas, está- todos los días del año-mendigando honestidad.

La Coruña,17 de octubre de 2011
Copyright Mariano Cabrero Bárcena es escritor

El autor

Aunque algo tiene la historia

9 octubre 2011

Sonría,por favor, señor Zapatero

Nuestro actual presidente del Gobierno español, señor Rodríguez Zapatero quien jamás pensó en llegar a dirigir la política española (desde el 17 de abril de 2004 en el cargo, y hasta nuestros días), será el culpable-y todos los que le siguieron con parabienes y dándole coba-, del posible desastre electoral del PSOE. Durante su segunda legislatura no hizo más… que dar bandazos y palos de ciego a diestra y siniestra Todos sus adláteres jamás dijeron: ‘ésta boca es mía’.

Y es que esto lo hizo-el bueno de Zapatero- tanto en la política interior de nuestro país como en la política exterior-en esta última anduvo como un barco sin rumbo: Venezuela, Cuba, Bolivia…, y pare usted de contar. Cuando presidió la UE (Unión Europea) pasó como ‘una alma en pena’, y Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy (el eje Alemania-Francia) tomaron las decisiones políticas y económicas que consideraron convenientes para sus respectivos países: España quedó al margen, y así nos ha crecido el poco ‘pelo económico’ que nos queda…

Aunque algo tiene la historia y es que siempre se repite- para mal de muchos, y bien de unos pocos-, y esperamos todos los españoles que el actual presidente del Gobierno español, señor Rodríguez Zapatero, se olvidará de volver a practicar el arte de la política que jamás supo desarrollar.

La campaña electoral del PSOE-el señor Rubalcaba- trata de prometer y promete que terminará con el ‘paro obrero’: actualmente está situado en más de cuatro millones de parados. Existe una degradación de la vida política, lo cual lleva inherente en si un profundo desapego y animadversión de todos los partidos políticos y sus líderes. Si unos y otros han engaño al electorado-el pueblo libre y soberano-, indudablemente, sin ningún género de dudas, éste aplicará el correspondiente voto de castigo a los mismos.

Rubalcaba y Zapatero saben muy bien que, y siempre ha sido así, que los partidos no ganan las elecciones sino que son los gobiernos quienes las pierden: todo lo demás que queramos decir es ‘agua de borrajas’. El amigo Rubalcaba, y en su campaña electoral, está prometiendo al electorado español justamente lo que no hizo cuando fue vicepresidente del Gobierno: posiblemente, y en un intento desesperado, pretende ganar tiempo para conquistar los votos de los indignados-aunque indignados estamos ya todos los españoles-, y algún que otro de cualquier despistado de IU: de los partidos nacionalistas españoles no sacará ninguno.

Posiblemente, y esto siempre ha sido así, los libros de Historia algo dirán de Zapatero. Dirán que ordenó retirar las tropas españolas que operaban en la Guerra de Irak, para, posteriormente, trasladarlas a la Guerra de Afganistán. Nuestro líder político, señor Rodríguez Zapatero, comenzó su mandato con un ideario político prometedor, pero lo cierto es que dejó a la Nación española… ‘hecha unos zorros’. (Hemos de entender también que le cogió de lleno la crisis económica europea y mundial).

De él nos queda un estereotipo de un presidente del Ejecutivo español laico, que reabrió ‘la memoria histórica’ (nadie sabe el porqué), que autorizó el matrimonio entre homosexuales (entiendo que se debería de nombrar como ‘uniones de contratos sentimentales’: es más apropiado), que negó la crisis económica española cuando ya la estábamos sufriendo en nuestra propias carnes, que fracasó en las negociaciones con el terrorismo español y que se le recordará con el primer presidente del Gobierno español al que su propio partido-el PSOE- le permitió tomar toda clase de decisiones…por equivocadas que éstas fueran. Hoy, y los estamos viendo todos, el señor Rodríguez Zapatero no sonríe como antaño: sonría, por favor, señor Zapatero.

Los españoles sienten cierta desconfianza de los políticos, de sus palabras, promesas…: creen en los hechos y como éstos últimos nos demostraron que España ha estado ausente del contexto europeo, quizá con razón alberguen gran número de incertidumbres en sus corazones. No obstante, los individualismos que presiden muchas de las actuaciones de los españoles, concretamente en su propia tierra, carentes de espíritu colectivo que reivindique, se enfrente y empuje a los gobernantes para que se comprometan con sus tierras y lugareños, es un “hándicap” para el lento desarrollo de las autonomías españoles: todas ellas endeudadas hasta los dientes. Ellos-los políticos de turno- si saben cómo vivir ‘La vida’…, pero no se acuerdan de los parados, de los sin techo, de los desheredados de la fortuna, de los indignados, de los militares que fallecen en guerras que no tienen justificación: Irak, Afganistán… (Quizá éstas le interesan a los EE UU, por ser el primer productor de armas del mundo).

Mariano Rajoy, que será el próximo ganador de las elecciones del 29-N (el porcentaje de votos está por ver), está representando su papel: callar y más callar, y cuando pretende hablar…son sus silencios quienes lo hacen. Buena táctica política: “En boca cerrada no entran moscas” (Dice que la discreción evita muchos inconvenientes).

Debo recordar, pues así me lo dicta mi memoria que, siendo los hombres/mujeres políticos actuales poco preparados: algunos no alcanzan el nivel natural de bachillerato (no obstante, se puede ser persona sin tener muchas luces), todos nuestros gobernantes y los políticos en la oposición saben, cuando jóvenes, afiliarse al partido político de turno (PSOE, PP, CiU…), y dejar pasar los años… para jubilarse tranquilamente sin miedo a lo desconocido: ¡El terrible paro obrero!

Las tropas españolas están en guerra…aunque nuestro actual presidente del Ejecutivo español, señor Rodríguez Zapatero, haya dicho que no-por activa y pasiva-, ante los medios de comunicación: la Guerra de Afganistán es una guerra encubierte-pura y dura.

Estamos en guerra aunque alguien trate de decir lo contrario, y no precisamente en ‘guerra santa’ como la nombraban nuestros antepasados, y, otra vez, vuelven a hacerlo los que practican el Islamismo: la religión musulmana de Mahoma (una religión más, como los son el budismo, el catolicismo, judaísmo…: todas ellas tienen el mismo Dios, el ‘Dios’ de todas las religiones).

Hacen falta, mientras subsistan las guerras encarnizadas en Irak y Afganistán, palomas, palomas de la Paz, muchas palomas de la Paz–llenas de sentimientos y de ramas de olivo en sus picos–, son necesarias para que con un suave aterrizaje, se depositen sobre los cerebros de los políticos que actualmente dirigen el mundo–los distintos países que lo componen–. Porque lo cierto es que se siguen vendiendo armas para matar–a diestro y siniestro–, que dejan huellas imborrables de sufrimiento sobre los supervivientes, y que facilitan la existencia de un dragón de la guerra: siempre subsistirá una guerra con su dragón.

La Coruña, 7 de octubre de 2011

© Mariano Cabrero Barrena es escritor

El autor


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